
¿ Cuántas veces nos hemos sentido que estamos hundidos hasta la profundidad y tocar el suelo del mar?
He sentido la necesidad de correr, escapar, gritar, llorar, y hasta nadar para encontrar la respuesta a mis dudas, pero siempre me quedo quieta, como cobarde y no realizar ninguna mueca ni gesto facial, porque soy neutral.
La vida es una sorpresa, es allí donde quiero llegar , quiero encontrar ese tesoro escondido y ver que tiene en su contenido, si es un mapa para encontrar la felicidad, o puede ser una parábola difícil de interpretar con dialectos antiguos, que con el tiempo y la madurez lo puedes descubrir, pero... por qué no mejor unas joyas, venderlas e ir al paraíso del siempre jamás.
Son locuras que en mi mente me lo comentan, son muchas mezcolanzas que tengo, necesito escribirlas pronto, para que después quede la evidencia registrada, en el momento de naufragar y encontrar lo que por tanto tiempo esperé
Felicidad.
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