
Días como cualquier otro, sentimos la necesidad de realizar algo distinto para no hacer monótono las actividades que realizamos a diario.
Empezamos a indagar uno a uno de nuestros compartimientos, volviéndonos con ese placer de adicción y adrenalina.
Se empieza a oscurecer, los rostros se transforman, la vestimenta cambia, colocando esos tacos aguja y transparentes, mini faldas y poleras ajustadas, el maquillaje cargado y esos aros brillantes, parten sintiéndose superiores a las demás,se hacen divinas, pero en el fondo saben que no lo son, actúan de una manera de hipócrita y plástica, creyéndose de algún estilo pero son ilusas..
Llegan a ese lugar de fiesta, carnaval y de lujuria.
Bailan con globos eróticamente y se creen reinas de la festividad y perciben como son observadas por ellos.. pero vuelven a sentirse por dentro que no son nadie .
Llega la medianoche, y todo se derrumba, aquella celebración, se desvanece por peleas, tragos desenfreno, y no disfrutan de nada, todo por esa maldita apariencia ahora obtienen el sentimiento de culpa hasta el resto de sus vidas y días.
Aquella celebración fue una maldición .-
Nicole .
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